Mientras la reverenda Rebecca Gant realizaba sola el viaje de siete horas en auto hacia Minneapolis para unirse a una protesta religiosa contra el endurecimiento de la aplicación de las leyes migratorias, una parte de su congregación la acompañaba.
“La semana pasada les pedí que escribieran sus nombres en un trozo de tela que fue cosido a la estola que usé, para poder llevarlos conmigo”, comentó Gant en el programa Sound Ideas de WGLT.
Gant, ministra de la Unitarian Universalist Church en Bloomington, estuvo entre los más de 1.000 líderes eclesiásticos que se reunieron en Minneapolis el jueves y viernes para protestar contra el recrudecimiento de las medidas migratorias de la administración Trump.
Los miembros del clero pasaron el jueves participando en una serie de eventos educativos y de preparación para la protesta del viernes, la cual se llevó a cabo bajo una sensación térmica bajo cero. Esto ocurrió semanas después del tiroteo fatal de Renee Macklin Good por parte del ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) y un día antes de otro tiroteo mortal a manos de oficiales de inmigración en esa ciudad.
Gant afirma que respondió a un llamado de líderes religiosos en Minneapolis para unirse a la manifestación. “No fue difícil tomar esa decisión. Mi fe enseña que todos estamos conectados y que dependemos los unos de los otros; lo que hiere a una persona, nos hiere a todos”, expresó Gant.
Gant no estuvo entre los 100 clérigos arrestados en el Aeropuerto Internacional de Minneapolis-St. Paul. Ese grupo intentó cerrar el aeropuerto para rechazar todos los vuelos de deportación que salen de esa terminal.
Gant mencionó que los organizadores de la protesta advirtieron que no sabían qué agencia policial se encargaría de los arrestos, por lo que los manifestantes de fuera de la ciudad podrían tener dificultades para obtener una liberación inmediata. “Algunas [agencias] son predecibles y más amables, y otras son impredecibles y peligrosas”, relató Gant sobre lo que les dijeron a los manifestantes.
En su lugar, Gant se unió a algunos de sus colegas en una manifestación frente a una tienda Target. Instaron a la empresa, con sede en Minneapolis, a resistirse a la aplicación de medidas migratorias en sus establecimientos.
Gant asegura que su congregación está "consternada y asqueada" tras los dos tiroteos fatales de ciudadanos estadounidenses a manos de agentes federales de inmigración. El gobierno federal ha declarado que ambos tiroteos estuvieron justificados. Sin embargo, funcionarios estatales y locales han objetado la forma en que el gobierno federal ha caracterizado ambos incidentes, citando evidencia en video que no respalda sus afirmaciones.
Gant describe la experiencia como “desgarradora”, señalando que el clero vio cómo los agentes de inmigración se llevaban a una persona de la calle y cómo una iglesia de congregantes mayoritariamente inmigrantes tuvo que cerrar sus puertas por seguridad.
A pesar de todo, Gant dice que también se fue con una sensación de optimismo.
“Me hizo sentir esperanzada ver cómo ha crecido el movimiento de resistencia en esa ciudad, cómo trabajan juntos y cómo se cuidan unos a otros”, dijo Gant.
Gant sostiene que una sola protesta puede no generar un cambio sustantivo y que se requerirá un esfuerzo de “largo aliento”.
Añadió que espera que también haya lecciones para Bloomington-Normal “en caso de que las cosas se pongan terribles aquí”.
Esta historia fue escrita en inglés por un ser humano y luego traducida al español con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial. Posteriormente, esa traducción fue revisada y editada por un ser humano.